Llamados a hacer la DIFERENCIA!

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Hacer la diferencia


Hoy en día los jóvenes ya no somos el futuro de la Iglesia, sino mas bien el presente, si te das cuenta estamos en todas las áreas de servicio en las congregaciones, algunos lideran iglesias o Ministerios muy bendecidos, no podemos negar que la labor juvenil en las Iglesias es una realidad.

Pero, ¿Qué pasa cuando no entendemos nuestra función en cuanto al servicio de Dios?, ¿Será que realmente estamos siendo la diferencia en las congregaciones o será que nos estamos quedando callados y sentados sin hacer nada mientras la Iglesia no prospera?, definitivamente Dios nos llama a ser la diferencia.

En nuestras manos tenemos  un potencial tremendo que necesitamos explotar para ver cumplidos nuestros mayores sueños y realizar el trabajo que Dios nos ha mandado a realizar. Mientras tu no entiendas la función que debes cumplir en tu congregación no podrás ser la diferencia.

Este tema va dirigido en especial a todos aquellos que en momento determinado de su vida cristiana se quedaron estancados, olvidando el propósito por el cual fueron llamados, esto es: SER LA DIFERENCIA. 

En un equipo de fútbol juegan 11 jugadores, estos once jugadores tratan por todos los medios de trabajar juntos para poder anotar un gol, pero cuando se encuentran con un equipo que es defensivo y juega muy bien por zonas, se enfrenta al mayor problema de un equipo de fútbol, esto es: no poder anotar. Es ahí en donde se necesita un jugador que sea diferente a los demás y que tenga las cualidades para hacer la diferencia, esto se le llama así en el fútbol porque esa clase de jugador sobresale entre los demás, ya sea por su técnica, buen dominio de balón, disparo fuerte, buena gambeta, etc. Esta clase de jugador es el que hace la diferencia en un juego, no importando que el equipo contrario este metido en su campo defendiendo con uñas y dientes, pues segundo bastaran para que la capacidad de este jugador le permita hacer un espacio en el cual pueda disparar y anotar el tan ansiado gol.

En la Iglesia es lo mismo, hay un grupo de personas que en conjunto tratan de hacer bien las cosas, pero la mayoría son cristianos promedios, que se conforman con servir en “x” Ministerio y aunque este no prospere ni de frutos ellos se sienten conformes con el hecho de pertenecer a ellos. Algo que desde mi punto de vista esta mal, es ahí en donde se necesita gente que haga la diferencia, personas que no se conformen con lo mínimo, sino que sean emprendedores que tengan sueños grandes y trabajen para cumplirlos. Esta clase de personas son las que mueven masas, son los que animan y tratan de cambiar el denigrante presente, para hacerlo grandioso y lleno de frutos.

¿Qué decisión tomaras tu?, ¿Hacer la diferencia en medio de tanta gente? o ¿Acomodarte a ser un cristiano promedio?, la respuesta la tienes tu.Cuando te dispones a ser la diferencia comienzas a ver tantas bendiciones de parte de Dios como no tienes idea y cada día que pasa te alegras de haberte dispuesto a ser la diferencia. Por otra parte si quieres seguir acomodado a la vida espiritual que llevas y al servicio que prestas nunca sabras lo que es “HACER LA DIFERENCIA”, te reto a ser la diferencia en tu ciudad, en tu colegio y universidad, en tu casas, en tu iglesia, en tu país, en cualquier lugar en donde te encuentres, se siempre la diferencia en este mundo indiferente.

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